Cómo calmar a un niño que llora desconsoladamente


Para curar un cólico: el cuarto trimestre, el reflejo calmante y los cinco trucos para calmar a su bebé

Autor invitado, Dr. Harvey Karp, autor del libro The Happiest Baby on the Block (inglés y español).

“¡Sencillamente póngase un tapon en los oidos y ginebra en el estómago!”, era un consejo que se daba en el siglo 19 a los padres de recién nacidos que sufrían de cólicos


El llanto de los recién nacidos se ha atribuido a las más diversas causas, desde el mal de ojo… hasta ejercicio para los pulmones… hasta la inmadurez del cerebro o el dolor estomacal grave. En realidad, la palabra cólico viene del griego “kolikos” que tiene la misma raíz que la palabra ”colon” y designa un dolor que da retortijones; sin embargo, a pesar de todas estas teorías este problema sumamente común sigue siendo uno de los misterios médicos más antiguos que se conocen.

Es muy difícil estar con estos bebés que tienen la cara roja, dan gritos y lloran desconsoladamente. A los padres de estos niños les corre el sudor por el cuerpo, les sube la presión sanguínea y se sienten muy frustrados cuando nada de lo que hacen parece calmarlos. Por eso, no es extraño que la mayoría de quienes hemos tenido que cuidar a un recién nacido que no deja de llorar hayamos murmurado para nosotros mismos, “¿Por qué no vendrán al mundo con un interruptor para callarlos cuando lloran? ¡Bien, quizás lo tienen pero sencillamente no lo hemos visto!

En 1980, mientras trabajaba en Desarrollo Infantil en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), aprendí algo que me dejó asombrado…los bebés de ciertas culturas del mundo no sufren de “cólicos”. (1) Dicho de otro modo, los bebés suelen calmarse en un minuto o menos. Entonces empecé a preguntarme, “¿Será que esos padres descubrieron donde está el interruptor para detener el llanto?”.

”Esta pregunta me condujo a emprender un estudio que se prolongó por veinte años acerca del llanto de los bebés y las técnicas antiguas para ayudar al 20% de ellos que siempre están agitados y lloran por más de 3 horas al día”. (2) Ahora, creo saber lo que les pasa a estas criaturas… y no se trata de gases.


Los gases son principalmente mucho aire caliente

Los gases parecen ser la causa lógica del llanto de los recién nacidos. Después de todo, los bebés inquietos a menudo se doblan, dan un grito que revela dolor, tienen ruidos en el estómago y luego expulsan un gas. Por eso, no es de extrañar que varias generaciones de médicos les hayan recetado a los recién nacidos opio, antiespasmódicos y gotas para eructar tratando de calmarlos.

Sin embargo, aunque resulta evidente que en algunos casos el llanto lo causan las alergias a la leche (~10-15% de los cólicos) (3) y, en otros, el reflujo ácido (~3% de los cólicos) (4), el dolor intestinal no puede ser la causa de la mayoría de los casos de cólicos porque:
  1. Los cólicos empiezan a las dos semanas de vida del bebé, terminan a los 3 meses y alcanzan su punto máximo al final del día. Los gases empiezan al nacer y duran mucho tiempo después de los tres meses… y, además, ocurren a cualquier hora del día;
  2. Los bebés inquietos suelen calmarse con un paseo en el auto o meciéndolos… aunque estos métodos no quitan el dolor;
  3. Estudios hechos con rayos X muestran que los lactantes tienen más gases cuando dejan de llorar que antes de empezar el llanto (5);
  4. En ciertas culturas los bebés no sufren de cólicos…sin embargo, tienen gases (6);
  5. Es posible que los medicamentos antiespasmódicos calmen los cólicos porque tienen fuertes efectos sedantes;
  6. Dos estudios “doble ciegos” han demostrado que la simeticona no es más eficaz que el agua para calmar el llanto. (7)(8)

Reflujo gastroesofágico: “el buche máximo”

Se sospecha que muchos de los bebés que lloran sufren de la enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE). Claro que la mayoría de los bebés tiene un reflujo que es normal y se suele hablar de “botar un buche”. En algunos lactantes la causa del dolor es el ERGE, pero no es un síntoma común.

DeBoissieu y colegas (9) estudiaron a 219 lactantes menores de un mes referidos para determinar si sufrían de ERGE. De todos los bebés con reflujo, 44% tenían malestar, 33% vómitos abundantes y 30% no aumentaban de peso lo suficiente, pero ninguno tenía dolor después de comer. Los resultados de esófago inflamado no mostraron ninguna correlación con el llanto.

En Australia, Heine y asociados examinaron las historias médicas de 24 lactantes sumamente irritables, menores de 3 meses a quienes se les hicieron pruebas para el reflujo…solamente a uno de ellos se le diagnosticó la ERGE(10).

En un estudio muy sofisticado, Moore y sus colegas trataron con omeprazole, a 30 lactantes irritables (de 3 a 12 meses de edad) a quienes se les había diagnosticado ERGE. El medicamento disminuyó significativamente los niveles de ácido en el esófago… pero no redujo, en lo más mínimo, la agitación de los lactantes. (11)

Una de las principales razones por las que se hacen diagnósticos equivocados es debido a la respuesta normal de un bebé, llamada el “reflejo de cólico gástrico”. Éste es el reflejo que hace evacuar a los niños en seguida después de comer. En la mayoría de los recién nacidos este reflejo ocurre sin que ellos sientan nada, pero algunos reaccionan excesivamente (una reacción parecida a la de algunos niños ante ruidos fuertes). Es posible que mientras los están alimentando de repente se doblen y lloren.

El punto máximo de los llantos debidos a los cólicos ocurre generalmente a las 6 semanas, pero a los tres meses ya ha mejorado bastante. Las alergias a los alimentos y el reflujo gastroesofágico pueden seguir siendo fuertes a los 4 meses y durar hasta un año o más. Por lo tanto, si el llanto de un bebe agitado no disminuye después de los tres meses de edad hay que sospechar que tienen algún problema intestinal.

Entonces, si esos bebés agitados no están llorando porque tienen algún problema intestinal ¿qué les está pasando en realidad? ¡Aunque suene extraño creo que la verdadera razón de los cólicos de nuestros bebés es que nacieron tres meses antes de lo debido!


El “cuarto trimestre” faltante

Los potros recién nacidos pueden caminar y hasta correr desde el primer día de su vida. Están listos para nacer cuando salen del vientre de la madre. En cambio, nuestros recién nacidos se parecen más un feto que a un bebé. Su respiración es irregular…tiemblan…y hasta necesitan ayuda para eructar. Sólo logran sonreír después de los 2 - 3 meses, hacen gorgoritos y finalmente parecen estar listos para vivir entre nosotros.

Nuestros bebés no tienen cuerpos fuertes y grandes como los caballos pero tienen cerebros grandes. De hecho, a los 9 meses de embarazo la cabeza del feto es tan grande que es casi imposible que pase por el cuello del útero. El diámetro de un cuello uterino dilatado es de 10 cm. (31,4 cm. de circunferencia), mientras que la cabeza de un recién nacido tiene de 34 a 35 cm. de circunferencia. Nuestros bebés de cerebros grandes tienen que salir después de 9 meses de gestación; sin embargo, en muchos aspectos les haría bien quedarse más tiempo recibiendo estímulos del útero.

Sí, dije exactamente eso: ‘estimulos’. Mientras el feto está en el vientre materno, las paredes de los músculos del útero lo masajean sin cesar, lo bambolean a menudo y durante 24 horas, los 7 días de la semana están rodeados por el retumbar de la sangre que circula por las arterias de la placenta. (¡Un ruido más fuerte que el de una aspiradora!).

En todo el mundo, la mayoría de los padres por intuición tratan de imitar el vaivén, los arrullos y los ruidos del útero; pero, en nuestra cultura se nos enseña equivocadamente a susurrar y a caminar de puntillas en presencia de los bebés porque creemos que necesitan un entorno silencioso… y ¡eso está muy lejos de ser cierto! En lugar de estar muy estimulados, la mayoría de los bebés no reciben suficiente estimulo.

Imitar el entorno sensorial del vientre es muy importante para los recién nacidos, no sólo porque sienten nostalgia de “la buena vida” que tenían en el vientre de la madre sino porque en realidad desata un reflejo neonatal importante, al que antes no se le daba importancia y que lo he designado como “el reflejo calmante”.


El reflejo calmante

El reflejo (o grupo de reflejos) calmante es un reflejo “primitivo”, parecido a un interruptor automático para acallar el llanto de un bebe. Creo que este reflejo evolucionó durante milenios, no exactamente para calmar a los bebés agitados, sino como una manera de calmar a los fetos agitados. Durante los últimos meses del embarazo esta respuesta congénita mantiene a los fetos prácticamente calmados, lo que disminuye las posibilidades de que se muevan demasiado, de que se enreden accidentalmente con el cordón umbilical o se queden atascados en una posición que haga imposible el parto.


Cinco trucos para calmar a su bebé

A diferencia del reflejo de la rodilla que se desencadena de una sola forma, los padres pueden activar el reflejo calmante de 5 formas distintas. Pueden practicar 5 trucos para activar este reflejo:
  1. Envolver al bebé con los brazos hacia abajo.
  2. Acostarlo de lado o boca abajo; aunque la posición boca arriba es la más segura para dormir es la menos eficaz para calmar el llanto.
  3. Arrullarlo con un sonido blanco alto y constante.
  4. Acunarlo con movimientos rítmicos.
  5. Darle algo para chupar.

En el caso de un lactante muy inquieto, estos métodos antiguos tienen que aplicarse todos de una vez y de una manera tan vigorosa como el llanto. (¡Debe sentir como si “estuviera bailando” con el niño, pero es él quien marca el paso!)

¿Demasiado bueno para ser cierto? El Dr. Steven Shelov, director de la publicación “Los cuidados del recién nacido y los niños pequeños”, de la Academia Americana de Pediatría, al referirse al DVD The Happiest Baby, dijo lo siguiente: “El método del Dr. Karp es la mejor forma que conozco para calmar a los bebés que lloran".

(El enfoque del Dr. Karp se presenta en el libro en DVD de título, “The Happiest Baby on the Block: The new way to calm crying and help your baby sleep longer”. Para mayor información visite el sitio en Internet www.thehappiestbaby.com.)


Bibliografía

1) Konner MJ, Ethological Studies of Child Behavior, Cambridge Press, 1972
2) Brazelton TB, Crying in infancy, Pediatrics 4:579-588, 1962
3) Forsythe BW, Colic and the effect of changing formulas, J Pediatrics 115:521-526, 1989
4) Poole S, The infant with acute, unexplained, excessive crying, Pediatrics 88:450-455, 1991
5) Lester B, Barr R, eds, Colic and Excessive Crying, Report of the 105th Ross Conference on Pediatric Research, 1997
6) Illingsworth R, The 3-months colic, Arch Dis Child 29:165, 1954
7) Danielsson B, Hwang CP, Treatment of infantile colic with surface active substance (simethicone), ACTA Ped Scan 74:446-450, 1985
8) Metcalf T et al, Simethicone in the treatment of infantile colic, Pediatrics, 94:29-34, 1994
9) de Boissieu D, Dupont C, Barbet JP, et al: Distinct features of upper gastrointestinal endoscopy in the newborn. J Pediatr Gastrointerol Nut, 18:334, 1994
10) Heine R, Jaquiery A, Lubitx I, et al: Role of gastro-oesophageal reflux in infant irritability. Arch Dis Child, 73:121, 1995
11) Moore DJ, Tao BS, Lines DR, et al: Double-blind placebo-controlled trial of omeprazole in irritable infants with gastroesophageal reflux. J Pediatr, 143:219, 2003

Verifíquelo primero con su médico!